Un amor sin perspectivas de prosperar

Girl's Profile in Aden, Yemen

Suad miraba por la ventana inmersa en un piélago de cavilaciones del que ni la música que tenía puesta en el tocata a mil bombas lograba sacarla. Se enroscaba mechones de su melena azabache en el dedo de una mano al tiempo que se pasaba la otra por la cara con ademán pensativo. Se había puesto a rememorar viejos tiempos. En un momento dado, uno de esos recuerdos le demudó el rostro y le encendió las mejillas, que adoptaron un color tostado tornasolado.

Los calurosos vientos que comenzaban a soplar por aquella época del año en la ciudad costera de Adén le trajeron el olor a alheña negra que despedía el tarro sobre la mesa de madera de la habitación, el cual le hizo volver la mirada hacia dentro. El interior de la habitación se hallaba lleno hasta los topes de los paquetes que el prometido de su hermana, con el que se casaba al día siguiente, le había estado enviando desde los Emiratos durante los últimos meses de regalos de boda, y eso que aquellos eran sólo los que a su hermana ya no le habían cabido ...Leer más

Escalinata de ascensión al cielo

Sanaa, Yemen

Aprieto el paso para evitar derretirme bajo el sol abrasador, pues, en cuanto este alcanza el cénit de la bóveda celeste, aparte de hacerse extremadamente arduo avanzar por las calles, que enseguida se abarrotan de gente, no quedan sombras bajo las que guarecerse. El olor a incienso que ha hecho historia cargando el aire e instigando la fermentación de los ánimos durante siglos y siglos me abofetea el rostro según me voy abriendo paso. Finalmente, me planto frente a la escalera de caracol que ha de llevarme a mi destino. Asciendo paulatinamente para deleitarme la vista con la panorámica. De todas formas, tengo para rato, pues las escaleras parecen haber sido construidas para cubrir la distancia que media entre la tierra y el cielo. A fuerza de discurrir por aquí, a lo largo del tiempo, la gente ha ido puliendo la superficie de los escalones de piedra.

A medida que asciendo, me voy deteniendo a la altura de los ventanucos que se alinean a un lado de la torre para, a través de ellos, dejarme hechizar por los edificios que se sitúan enfrente. ...Leer más