La verdad amortajada

Panoramic view over the city of Constantine, Algeria

Constantina, 1958

Un joven oficial francés entró en un bar del casco antiguo y se pidió algo de beber. Había tenido un día muy largo.

Constantina se emplaza a ambos lados del barranco del río Rhumel y sus siete puentes se yerguen a considerable altura del fondo del acantilado. Se trata de una ciudad histórica que se distingue por su prestancia, a lo sumo, comparable a la de la diosa Ishtar.

Su valor estético no admitía discusión. La tensión que se respiraba en el ambiente de la ciudad le restaba, no obstante, bastante de su atractivo. Las circunstancias en que la había descubierto distaban muy mucho de ser las idóneas y él no había contribuido precisamente a mejorarlas. No estaba particularmente orgulloso de lo que se había visto impelido a hacer para ascender en la cadena de mando, pero su trabajo no consistía en cuestionar las órdenes que recibía de arriba y, en lo que a él ...Leer más

Callejeando

Bordj Bounaama, Tissemsilt Province, Algeria

Hace un mañana de otoño preciosa. Un par de nubes surcan el cielo. Le recuerdan las túnicas que llevan los ascetas. Corre una brisa agradable y el sol calienta sin resultar abrasador. Khaled ha salido a dar una vuelta por el casco antiguo. Se halla a la caza de antiguallas. Aprovecha también para quedarse contemplando las fachadas de los edificios y los artículos de valor histórico que se venden en el zoco. Así se mantiene entretenido con algo que no sea el recuerdo del pasado, pues, últimamente, dedica la mayoría de su tiempo a recrearse en el dolor que siente por la pérdida de su amigo de la infancia. Lo echa de menos. Solían birlar naranjas juntos y luego sentarse en la plaza a tomárselas mientras escuchaban a los predicadores callejeros. Eran unos pillos. ¡Qué tiempos aquellos! Su muerte lo ha dejado por los suelos. No se lo esperaba.

Tuerce por la Calle del Mundo. Es más un callejón que ...Leer más

Fíate de la virgen y no corras

Fouka city, Algeria

Me despierto de golpe, del hambre voraz que siento, no de nada que se pueda adquirir en el súper precisamente. Me estiro, miro la hora que es y decido ponerme en marcha del tirón. No hay tiempo que perder. Me espera un día trepidante cuando menos, pues he quedado con Luisa para después de comer. Es la primera vez que una chica me invita a catar sus carnes. Se me erizan los pelillos de la espalda sólo de pensarlo. Me ha dicho de quedar en Le Bungalow, que es una urbanización turística que suele estar vacía en verano, y yo, claro está, he accedido encantado. Tengo entendido que, a mi edad (acabo de cumplir los veinte), es normal que a los hombres, cuando se les pincha, les salga blanco. Ahora es cuando toca demostrar lo que uno puede y vale, sobre todo en una ciudad con tanto ambiente como esta, en la que todo el mundo está venga a medírsela. Yo, por lo menos, paso de ser el pringado que encaja a la perfección en la definición que ...Leer más

Intrusa maciza

Está que trina por culpa de la mujer desnuda que se yergue sobre la fuente que se emplaza junto a la mezquita del centro de la hermosa ciudad de Sétif. Siempre que pasa por su lado, que suele ser más a menudo de lo que le gustaría, porque se encuentra en su camino de casa a la cafetería donde acostumbra sentarse a desayunar todas la mañanas, aprovecha para escupirle a la cara y ponerla de guapa para arriba.

La estatua es una adición relativamente reciente a la fuente sobre la que se sitúa, que fue construida cuando se erigió la mezquita para proveer a los que acudían a rezar a la misma de un lugar donde poder realizar sus abluciones. Los colonizadores franceses la colocaron allí un año antes de que él naciera, véase, hace ya más de setenta primaveras. Él está convencido de que su objetivo era mosquear a la población musulmana.

Cuando era pequeño y aún no entendía el ultraje que la fulana de piedra constituía para la moral, ...Leer más

Merluzos a la romana y sus criaturas

Cerez, Belimour, Algeria

Este relato está inspirado en la historia del castillo de la ciudad de Belmour, que pertenecía a la provincia de Tamascani durante el Imperio Romano.

Amanece sobre la mágica ciudad de Sidi Okba. Bella, la romana, canta y baila al son de la armonía que tañe la brisa matutina al acariciar las copas de los árboles. Sabe que puede pedirle a su padre la luna en cuanto se le antoje, que subiría al firmamento a conseguírsela. Cuanto se extiende hasta donde alcanza la vista le pertenece. Puede respirar tranquila en la certeza de que nunca le faltara de nada.

Pero no te preocupes, Sidi Okba, tú también puedes. Nosotros nos ocupamos de que nadie le eche el ojo a la tierra de nuestros antepasados, en la que tenemos pensado plantar y regar la esperanza que hemos depositado en el futuro.

Los castillos que se yerguen en sus inmediaciones se pavonean más altivos incluso, si cabe, que los descendientes de quienes los edificaron. Con la tralla que llevan, combatiendo las inclemencias del ...Leer más

Reencuentro con deje de despedida

Tablat, Algeria

Recorres la alameda. El aroma del entorno te lava la memoria. La luz de un día despejado baña las montañas y el agua brinca por los despeñaderos recitando una letanía lírica. Del desierto, una brisa tropical acude a azotar la superficie terráquea. Convoca al espíritu de la nostalgia. La nevada que cayó ayer ha silenciado al mundo. Los almendros han comenzado a florecer.

Tablat ofrece una calurosa bienvenida a los recién allegados, que se parecen a las aves migratorias en tanto que no se dejan arredrar por las distancias a cubrir para establecer su domicilio temporal en un sitio o en otro y que se rigen por las estaciones a la hora de elegir hacia donde emprender rumbo.

Te rocías perfume sobre la ropa. A una cita quieres ir oliendo bien. Tratas de refrenar tus pasiones. No quieres que se te note que ella te pone nervioso. En el guión, pone que estáis hechos el uno para el otro. En el soportal que da a tu casa despuntan rosas, delicadas, como tu corazón. Al salir de casa, cierras la puerta con ...Leer más

El chaval y la fortaleza

Bordj El Kiffan Algeria

Ahmed, a sus seis abriles, ya está hecho todo un machote de mente despierta, curiosidad pujante, imaginación galopante y cándidos rasgos faciales. Reside en la ciudad de la fortaleza de alto copete erigida junto al mar en medio de una playa de dunas de arena fina que recibe el nombre de “Bordj El Kiffan”, que, por estos lares, se deja en la versión apocopada de “Bordj”. Fue construida por militares hace varios siglos, durante el imperio otomano. En otro tiempo, era defendida por todo un escuadrón de soldados que se colocaban al pie de los suntuosos cañones que, asomando el morro por las almenas, aún coronan la estructura y acerca de los que a la sazón circulaba una plétora de leyendas de terror destinadas a mantener a los moros lejos de la costa.

Su imponente silueta se recorta contra el azul soñador que casa una tonalidad celeste con una marítima. Su misión consistía en atalayar las aguas para evitar que ningún forajido que, de lejos, pudiera haberle echado el ojo a la joya que se extendía ...Leer más

Turbante añil

Hoggar Mountains, Algeria

Sus ojos arrojan por entre los pliegues de su turbante añil una mirada asendereada que se posa en el espejo retrovisor. De pronto, el mundo entero parece girar en torno a lo que encierra esa mirada que se pierde en el horizonte que dejamos atrás. Se halla ocupando el asiento del copiloto para indicar al conductor cómo llegar al macizo de Ahaggar.

Los minutos se nos conceden con cuentagotas. La sinuosa pista de tierra por la que conducimos se extiende infinita ante nosotros. Por la ventanilla, las dunas del desierto se dejan ver componiendo el paisaje. Para que el trayecto no se me haga tan plomizo, fijo la vista en el reflejo del rostro velado de Azuz que cristaliza en el espejo retrovisor. Además, necesito romper el hechizo que ejerce sobre mí su mirada, aunque, en el fondo, sepa que de nada sirve, pues, cuanto más la estudio, más se me escapa, más me atrapa, y lentamente me voy hundiendo en el piélago de sentidos que comporta. Me retrepo en el asiento y, de pronto, ...Leer más

¿No es cuando cae la noche que se dejan ver los ladrones?

Ain El Kebira, Algerian countryside

Me hallaba doblando ropa cuando, de pronto, vi un trozo de papel entrar volando por la ventana abierta y caer a mis pies. Me agaché, lo recogí del suelo y advertí que contenía una nota que decía:

“Trepa que te trepa, tras el bosque.”

Debajo, figuraba una nota al pie:

“Lucas 9:11”

Me metí en Internet para consultar la Biblia online. El versículo en cuestión rezaba:

“Pero cuando la gente se dio cuenta de esto, le siguió.”

Aquel mensaje me tenía súper intrigada, por lo que decidí ponerme a investigar su significado, empezando por dar con el paradero del lugar al que hacía alusión.

Había quedado con una amiga para el día siguiente. En principio, teníamos previsto pasarnos el día comiéndonos los mocos, pero, a la luz de los recientes acontecimientos, se me ocurrió llamarla para proponerle un plan mejor.

-¡Hola, Tina! ¿Cómo andas?

-¡Hola, Emma! Tengo novedades.

Por un instante, dudé si contárselo. Pero ella enseguida se percató de mi vacilación y me instó a que continuara hablando.

-Me he encontrado un mensaje críptico escrito en un trozo de papel amarillento. ¿Te acuerdas del extranjero ...Leer más

Enamorado de la costa africana

Le parc archéologique de Tipaza

Yo soy de Tipaza. Me crié y curtí al calor de la sabiduría que distingue a su bienaventurada gente, que, pese a ser de costumbres rudimentarias y talante sencillo (es lo que tiene dedicarse a arar el campo), se puede jactar de ser honrada. Sus restos arqueológicos de época romana y su gran bagaje cultural en términos generales han conferido a la ciudad un nombre a nivel internacional, y ya son muchos los turistas que la visitan todos los años.

Tengo por costumbre invitar cada año a un amigo mío a pasar las vacaciones de verano en mi ciudad conmigo y mi familia. Este año, ha venido a visitarme una persona de fuera de Argelia por la que siento mucho aprecio. Se llama Omar al-Halbi y es un ciclista sirio al que conocí en el Gran Tour de Argelia, durante el que, gracias a la oportunidad que le brindó el circuito de apreciar la belleza de la región, ...Leer más