La ventana que le abren a uno cuando le dan puerta

View from the car window of a road in Cairo, Egypt

Con la vista borrosa y los ojos como puños de haberme anegado en llanto, salí del edificio y corrí hacia el coche, que, por lo menos, tenía aparcado a pocos metros de la entrada. A punto estuve de tropezar y pegarme un porrazo. Me subí al coche y arranqué. Tenía que salir de allí como fuera. Ya tendría tiempo de decidir hacia donde poner rumbo más adelante.

No entendía cómo era posible que me hubieran despedido, con lo que yo me había volcado en ser la mejor empleada de toda la empresa, la de éxitos que jalonaban mi carrera profesional y la de elogios que había recibido de mis jefes por los excelentes resultados que había ido obteniendo a lo largo de los años que había pasado trabajando para ellos. No podía dejar de preguntarme qué era lo que, a sus ojos, me hacía meritar semejante ultraje a ...Leer más

Doña D.

Markaz Tama, Sohag Governorate, Egypt

Había caído todo lo bajo que se puede caer, no una, sino varias veces, y caídas como las que ella había sufrido dejan cicatrices.

Todas las noches volvía a replantearse la conveniencia de quitarse la vida. No obstante, siempre acababa, en el último momento, prefiriendo encomendarse al Altísimo. Él la guardaría del mal que la acechaba desde el otro extremo del pasillo. Ruhiya, su compañera de piso, era pues una mujer insólita y, a todas luces, de poco fiar. Se pasaba un tercio de las noches en vilo, observando el movimiento de los astros y balbuciendo conjuros en una jerga que tenía todos los visos de instrumento de Satanás. Las mujeres del pueblo acudían a ella con cierta frecuencia para pedirle asesoramiento y consultar con ella lo que las atribulaba y pesaba sobre la conciencia. A cambio de sus servicios, le suministraban mazorcas de maíz o algo de trigo, que es un bien escaso por estos lares, así como gas para mantener encendidas sus lámparas de ...Leer más

Un digno adversario

Lake Qarun in Egypt, Faiyun Province

La casa se halla sumida en penumbras y un silencio sepulcral. Es una noche sin luna. Además, se ha ido la luz. Él está acojonado. Se asoma por el balcón al lago Qarun. Las aguas están en calma. No permiten aventurar la tormenta que se avecina. Tiene que mantenerse ojo avizor, pues el muy hijo de puta que le ha arruinado la vida se halla al acecho. Primero, se cargó a su querido padre. Le inoculó una enfermedad incurable. Y a la muerte de este, él y su madre dejaron de poder cubrir gastos y se endeudaron. Lo perdieron todo, salvo por la casa y las tierras que la rodean.

Después fue su madre la que enfermó y la espichó. No lo puede probar, pero está convencido de que la culpa recae en él. Le duele recordar. Se ha quedado solo ante el peligro. Al entierro de su madre acudió toda su familia extendida para darle el pésame. Debieron pensar que se le había ...Leer más

Angustia prematura

Ad Daljamun, Ad Delgamon, Kafr El-Zayat, Egypt

No escampa y ya va siendo hora. No es buena señal que la tormenta dure tanto. Me echo la manta sobre la cabeza y trato de conciliar el sueño en la esperanza de que, por la mañana, haya cesado de relampaguear.

Supuestamente, ya es de día para cuando amanezco, pero apenas se nota: fuera siguen cayendo chuzos de punta. Me pego a mi madre para sentirme a salvo.

Quiero poder salir a la calle para proseguir con mi vida. Me visto como si mi predisposición a tal efecto fuera a hacer alguna diferencia. Llego incluso a abrir la puerta antes de darme por vencido. El cielo se está desplomando. Adentrarme en las tinieblas que reinan en el exterior sería un acto suicida.

Para matar el tiempo, nos sentamos a la mesa a ponernos tibios. Al acabar, nos quedamos, no obstante, mirándonos las caras de brazos cruzados. Mi familia no es particularmente ducha en el arte de la conversación. Entre todos decidimos que, si para el día siguiente no ha dejado de llover, degollaremos ...Leer más

Quedada en Bab Al Louq

Bab Al Louq, Cairo, Egypt

Me quedo un rato examinándolo desde la distancia antes de anunciar mi presencia. Se halla fumándose una cachimba en la terraza. No es perfecto, ni mucho menos, pero siempre he confiado en su capacidad de cambiar. Además, no puedo obviar el aprecio que le tiene mi familia. Quiero creer que siento por él lo que se siente por la patria. A veces, me sorprende descubrir lo mucho que dependo de él.

Me está esperando. Hemos quedado para tomarnos algo en el café Souq El Hamediya y charlar. No tengo nada claro que esto sea una buena idea. De hecho, llevo todo el camino hasta aquí sopesando la opción de dar media vuelta. De pronto, no obstante, alza la vista y esta recae en mí. Ya no me queda más remedio que acercarme. Sonríe. Reparo en que se ha puesto guapo para quedar conmigo y me sonrojo. De todas formas, no es que tenga que hacer muchas virguerías para resultarme atractivo. Me habrían salido unos niños monísimos y ...Leer más

¡Albricias!

Mosque in Alexandria, Egypt

Lo que siento sólo cabe describirse como dicha plena. Mañana empieza el mes de Ramadán y la noche avanza a buen ritmo. Me quedo mirando los barcos de vapor que circulan por el canal Mahmudiya, cuyas aguas brillan a la luz de la luna. A Ali Al-Samra se le ha encomendado la misión sagrada de ir de casa en casa para anunciar el comienzo de las festividades a todo el pueblo. Yo me uno a la comitiva de mocosos que le sigue en zaga. Nos esforzamos por no mezclar los nombres a la hora de desearles felices fiestas a los cabezas de familia y por hacerlo, no sólo a coro, sino también al son del tambor que Ali aprovecha para tocar en esta ocasión tan señalada todos los años. No se puede decir que la coordinación y la armonía constituyan nuestro fuerte, pero, por lo menos, nos divertimos.

Una vez que hemos acabado de hacer la ronda, nos juntamos delante de la ...Leer más

¡Chapó!

Cairo, Egypt

Una señora mayor pasa por mi lado. Me pongo a pegar saltitos para apelar a su humanidad, enternecerla y que me dé limosna. Mi estrategia, que he ido sofisticando con los años, parece surtir efecto una vez más. Se para, se saca el monedero del bolso y me echa algo de calderilla a la escudilla. Cuento mi botín mientras se aleja. Debo conseguir juntar un mínimo de trescientas libras para que mi padre me permita volver a entrar en casa.

Hace un frío que pela. Me arrebujo en mi camiseta y me froto las piernas para entrar en calor. Tengo ropa más abrigada en casa, pero mi padre no me deja ponérmela para salir a mendigar. Se trata, pues, de dar, cuanta más pena, mejor, y un crío de nueve años pidiendo en la calle al tiempo que tirita es, por lo visto, lo más parecido que existe a un mecanismo diseñado expresamente para derretir corazones.

Se acerca una pareja joven. Al verme, él le aprieta a ella la mano y ...Leer más

La tierra del oro

 Corridor of Sphinxes, Luxor, Karnak, Egypt

Lo mismo da cuántas veces me halle ante el templo de Luxor, que su suntuosidad siempre me sorprende. Me atengo al recorrido que hago siempre con mis grupos y me meto por la avenida de esfinges que une el templo de Luxor y el de Karnak, hasta llegar al lago sagrado, que es una auténtica maravilla. Es donde los monjes de aquel entonces realizaban sus abluciones.

Frente al lago, hay un escarabeo gigantesco, al que, en época faraónica, acudían las mujeres para recibir la bendición del dios Jepri y así poder quedar embarazadas. A día de hoy, son fundamentalmente turistas los que se ponen a darle vueltas en la esperanza de que les procure suerte. Yo no iba a ser menos. Le pegué un par de vueltas y me deseé un porvenir portentoso con mi pareja. No pude por más que sonreír pensando en lo ridículamente efectivo que había acabado resultando el método aquel para ganarse el favor del cielo, pues ...Leer más

Sabiduría ancestral

Saint Catherine's Monastery close to Sharm el Sheikh, Egypt

Corre el año 2066. Sé que es invierno, pero no sabría especificar más allá. Si estoy escribiendo esto sobre el revés de uno de los pergaminos de la antigüedad que atesora el monasterio que me hallo encargado de custodiar es porque no he encontrado otro soporte sobre el que dejar constancia de lo que ocurre a mi alrededor. Es de suma importancia que se sepa lo que sucedió aquí y el tiempo se me agota. Con esta, ya van seis, las veces que a lo largo de este año he estado a punto de mancillar uno de estos pergaminos para anotar sobre él mis últimas palabras, pensando que mi vida se hallaba llegando a su fin.

Las alfanas que montan los jinetes del Apocalipsis piafan y corvetean desbocadas en el exterior, y su relinchar reverbera por las paredes que se yerguen intramuros y tiemblan. El cielo lleva encapotado meses; como si el ...Leer más

Ritos de paso

Shanway WA Kafr Al Badranah, Ashmoun, Menofia Governorate, Egypt

A la muerte de su hija, dejó de poder quedarse embarazada. Su marido tampoco se dejaba ver mucho por casa. Fue él quien, al echarse a sus brazos cuando ocurrió, asía la muñeca de su hija con fuerza, la misma a la que ella necesita poder acariciar el pelo todas las noches antes de acostarse para poder conciliar el sueño. Se acuerda de cuando, al levantarse, su alma seguía en el suelo. Su marido se agachó a recoger la serpiente muerta que le había lanzado su suegra porque estaba convencida de que su nuera estaba poseída por un espíritu de melancolía, al que había que pegar un susto para que abandonara su cuerpo y ella pudiera volver a quedar encinta. Hacía ya tiempo que se le había vencido el plazo que se les concede a las mujeres para estar en barbecho. También recuerda la última vez que la estrechó; ella ya no respondía. Le besó la frente; le ...Leer más